

El mundo sigue con atención la evolución de la salud del papa León XIV, especialmente en Argentina, donde se espera su visita oficial en noviembre. Tras la operación a la que fue sometido este martes para extirparle un nódulo de un pulmón y la posterior confirmación de que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar, el Vaticano difundió un nuevo parte médico.
“Esta mañana, el Santo Padre se sometió a los análisis de sangre y a la radiografía de tórax programados tras la cirugía”, escribieron el Dr. Luigi Carbone y el cirujano Stefano Margaritora, que lideró la intervención quirúrgica.
“Los resultados confirman una evolución postoperatoria favorable: los valores se sitúan dentro del rango normal para el tipo de intervención realizada”, detallaron. Asimismo, “hizo fisioterapia respiratoria y comenzó a caminar por su habitación. Ha retomado una dieta normal, tanto en el desayuno como en el almuerzo. Su recuperación avanza según lo previsto”.
Más temprano, habían indicado que el pontífice pasó “una noche tranquila” y que darían más detalles a lo largo del día sobre su evolución.
Cómo fue la operación del papa León XIV
La intervención se realizó este martes y, según el primer parte difundido por la Santa Sede, se llevó a cabo “sin complicaciones” y concluyó con éxito. La operación duró alrededor de 90 minutos y consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, mediante una técnica de cirugía torácica videoasistida.
El procedimiento tuvo como objetivo retirar por completo la zona afectada. Durante la intervención, un examen histológico in situ confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal como habían anticipado los estudios realizados antes de la operación.

Los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora, responsables de la intervención, explicaron que León XIV permaneció unas tres horas en el quirófano, entre la cirugía y el período de observación. Tras despertarse sin inconvenientes, fue trasladado nuevamente a su habitación en la décima planta del hospital.
El diagnóstico de adenocarcinoma se dio durante la propia intervención mediante el análisis del tejido extraído. Se trata de un tipo de cáncer de pulmón que se origina en células glandulares y que, en este caso, llevó a los especialistas a realizar una resección del lóbulo inferior derecho.
















